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LA PERSONALIDAD VIOLENTA
Revista "Débats", Ed. Alfons el Magnanim, Diputación Valenciana, 2000

1. INTRODUCCIÓN

No existe la "personalidad violenta", como entidad "aislada" en ningún manual de clasificación de enfermedades mentales, si bien es verdad que la "violencia" como efecto y/o causa de daños físicos y psíquicos en las personas, es un fenómeno que nos intriga de una forma progresiva a prácticamente todas las disciplinas científicas de nuestro ámbito cultural.

No pocas veces se nos pregunta a los psicólogos cual es el "perfil psicológico" de un determinado tipo de agresor, sexual, doméstico, homicida, por poner ejemplos corrientes dentro del ámbito forense, y pocas veces podremos contestar de una forma unívoca, pues la violencia en sí es un fenómeno multidimensional y admite escasas generalizaciones.

Si lo que se sabe de las víctimas de la violencia es muy poco y no se encuentran estudios sistemáticos hasta los años 70, el interés científico por los perpetradores de todo tipo de violencia sí ha sido un hecho investigado en sus diferentes vertientes: biológica, sociológica, antropológica, histórica, etc; fundamentalmente a partir de la Segunda Guerra mundial.

La primera premisa de la tendremos que partir es que desde la Psicología Clínica no existen "personalidades violentas", lo mismo que no podemos argumentar la existencia de "personalidades no violentas". En la realidad de nuestro conocimiento nos conformaremos con hablar de "conductas violentas", con independencia de que la aparición de la violencia sea más probable en personalidades con unos determinados rasgos y/o patologías concretas que veremos más adelante.

El segundo concepto que debemos tener claro es que lo que cada cultura define como "violencia" es variable, por tanto también el concepto de lo que consideramos "personalidad violenta" variará.

Así ateniéndonos por ejemplo a nuestro concepto de agresión sexual citado por Redondo, S, (1994), pág.96, " Sanday efectuó un análisis transcultural de la violación en 156 sociedades distintas, encontrando que en casi la mitad de ellas la violación estaba permitida, no era delito .." Similares ejemplos encontramos en nuestra propia cultura donde a la par que se denuncia la violencia doméstica en forma ascendente, estudios sobre parejas maltratadoras, según Gortner Eric T., Gollan Jackie K ,y Jacobson Neil S .(1997) , muestran que en un 50 a un 60 % de casos donde aparece maltrato físico no se informa de insatisfacción conyugal, es decir, hay parejas que a pesar de cumplir criterios de violencia doméstica dentro de su propia cultura se encuentran "adaptadas" a esa situación.

Igualmente dentro de familias particularmente violentas enviadas a evaluación psicológica por los tribunales españoles, se observa un estilo generalizado de comunicación agresiva entre unos miembros y otros sin que los miembros del sistema perciban esta conducta como "anómala" ni sean capaces de asignar a su estilo de relación la etiqueta de "violenta".

Evidentemente son estas familias las que van a desarrollar con mayor frecuencia una patología social, pues al generalizar su estilo de relación con el medio, es muy posible que entren en conflicto con él.

 

2. DEFINICIÓN DE LA AGRESIÓN HUMANA

La violencia es una conducta que en la especie humana se manifiesta en dos formas: violencia afectiva y violencia predadora. Calcedo, A., Molina V., y Arango C. nos explican,(1994) pág.246: "Esta división puede ser epistemológicamente de valor en humanos, ya que la agresión predatoria es cuando menos similar a la planificada (en crímenes organizados), mientras que la afectiva es más semejante a los accesos incontrolados de cólera."

La violencia afectiva y la predadora tienen que poseer algún tipo de ventaja adaptativa, de otra forma se hubieran extinguido a lo largo de la evolución filogenética. Mackal, P.Karl (1983), señaló cinco teorías sobre el origen de la agresión humana: la teoría clásica del dolor, hipótesis de frustración-agresión, sociología de la agresión, la agresión como catarsis y la etología de la agresión, a la par que proponía una teoría "bioquímica" de la agresión.

Desde un punto de vista estrictamente psicológico, el decaer del esquema determinista estímulo-respuesta, nos ha llevado a planteamientos donde entre el estímulo y la respuesta pocos se atreverán a no admitir la existencia de un sujeto humano con su particular carga biológica, sociológica, etológica, de aprendizaje social etc..

Actualmente se admite la teoría del Neoasociacionismo Cognitivo, debida a Berkowit(1993), como la mejor integración de los conocimientos parciales que se tienen sobre agresión humana afectiva.

Así, según Russell G. Geen (1998), pág.4: "Berkowitz dice que el afecto negativo provoca estados emocionales o cognitivos y pautas motoras asociadas a él en un camino direccional. Parece una buena teoría porque puede explicar algunos fenómenos atribuidos a la teoría de la frustración."

En términos generales la teoría de Berkowitz contempla los aspectos genéticos y biológicos de la persona, el condicionamiento previo o aprendizaje social y el reconocimiento de aspectos de la situación que llevan a la facilitación o la inhibición de la agresión.

Sea cual sea la orientación desde que miremos la agresividad humana, la afectiva será aquella que surge de la alarma física subsecuente a un peligro percibido, anticipado o evocado y que provoca una excitación nerviosa de tipo defensivo. Esta excitación da lugar en contextos normales a una descarga inmediata en forma de ataque hacia el estímulo provocador, de huída, o parálisis defensiva. En circunstancias adversas, cuando la alarma se generaliza crónicamente sin una descarga subsecuente, da lugar a las patologías asociadas al stress, fundamentalmente trastornos de ansiedad. En circustancias patológicas, cuando la alarma se produce en relación a peligros irreales se produce la agresión psicótica, inapropiada pero siempre motivada dentro de una lógica delirante. Por último hablaremos, dentro de agresión afectiva de la autoagresión. Es la agresividad humana vuelta contra el propio organismo. Aquí podemos encontrar motivaciones psiconeuróticas, psicóticas o normales (enfermo terminal que en pleno uso de sus facultades decide poner fin a su vida); igual que la heteroagresión, admite gradaciones diversas, desde las heridas leves al suicidio consumado.

Es en la motivación donde establecemos la división agresión afectiva/predatoria. La agresividad predatoria es aquella cuya motivación no obedece a parámetros defensivos del organismo sino que es ejercida por ciertos individuos y grupos con el objetivo de saciar otro tipo de necesidades como son las económicas, de poder o territoriales. En lo social se da la agresividad predatoria extrema en el caso del genocidio, cuyas causas últimas casi siempre obedecen a motivaciones económicas aunque se utilicen racionalizaciones de todo tipo: políticas , religiosas etc.

Dentro de la violencia individual, es la agresividad predadora la que más daño provoca en las sociedades que llamamos modernas. Es la violencia aparentemente inmotivada del agresor sexual en serie, la violencia doméstica, cuando la motivación que lleva a la agresión es la necesidad de poder o dominio. La violencia de un maestro, de un jefe o un líder religioso depredadores actuando en el ejercicio de sus funciones, dejando a su paso, sino cadáveres físicos, sí víctimas psíquicas. La del psicópata adicto a la violencia en busca de víctimas para obtener excitación, evitar el aburrimiento y obtener otros beneficios secundarios como la propia sensación de poder.

En la violencia predadora, al contrario que en la afectiva, la víctima no juega casi ningún papel. Se la escoge en función de su indefensión percibida, su disponibilidad, en algunos casos por su falta de relación con el agresor, otras por poseer características de las que el agresor quiere apropiarse. .

 

3. PERSONALIDAD Y EXPRESIÓN AGRESIVA

Se han estudiado muy poco el binomio personalidad - agresión, aunque se sabe desde antiguo que determinados tipos de personalidad propenden a la violencia :"locura sin delirio", como enunció Pinel en el siglo XIX , para referirse a lo que actualmente llamamos personalidades antisociales o psicopáticas, precisando que no todas aquellas personas catalogables como antisociales (DSM-IV), o disociales (CIE-10), son asimilables al témino "psicópata" y viceversa.

La definición de "psicópata" es de interés especial para nuestra comprensión del problema de lo que en el anterior apartado llamábamos agresividad predatoria.

En el concepto de "psicópata" hay que contar parámetros biológicos (baja activación y otros) con expresión característica a dos niveles: falta de empatía con las personas y conducta antisocial. Para un adecuado estudio del concepto ver Hare R..(1999) y Garrido V.(1993).

Es posiblemente en el contexto de la lucha por la supervivencia de la especie humana donde podamos encontrar la razón de ser de la personalidad "psicopática", y su aportación al desarrollo de nuestra especie. Haciendo abstracción sobre nuestra cultura actual y el escaso periodo temporal que nos separa del hombre de las cavernas en términos evolutivos, podemos hipotetizar, las personalidades psicopáticas adquieren el sentido de proteger a los miembros "menos psicopáticos" de la especie autoexponiéndose a los peligros de un medio hostil. Este mismo motivo explicaría también la alta promiscuidad y la precocidad sexual del psicópata como mecanismo compensatorio capaz de asegurar el número suficiente de psicópatas en la siguiente generación.

En todo caso, aparte hipótesis, se han realizado estudios factoriales que intentan aislar por medio de escalas, las variables más directamente relacionadas con la agresividad. Según informa Russell G. Geen (1998) pág.13 "Las tres escalas más consistentemente relacionadas a la disposición agresiva han sido irritabilidad, susceptibilidad emocional y disipación-rumiación. La primera de estas escalas se define como preparación a explotar a la más ligera provocación , incluyendo rápida cólera , mal humor , exasperación y rudeza y la segunda como la tendencia a experimentar sentimientos de disconfort , indefensión , inadecuación y vulnerabilidad"(Caprara , Cinanni , D`Imperio , Passerini , Renzi ,& Travaglia ,1985, p.667). La disipación-rumiación se refiere a la tendencia a retener o aumentar los sentimientos de ansiedad a través del tiempo que sigue a la provocación, como opuesto a disipar tales sentimientos y llegar a estar menos enfadado (Caprara,1986)".

De estas tres variables es al parecer la "irritabilidad" la que mejor predice la aparición de conducta agresiva.

Otro hecho importante es que según han señalado muchos autores la "protección" o la "restauración" de la autoestima es un motivo o causa muy fuerte en la aparición de la agresión. Por último señalar que la agresividad medida en grupos de niños a lo largo de estudios longitudinales y en base a diversos tipos de medidas han dado en conclusión una estabilidad para el comportamiento agresivo en niños a lo largo del tiempo y que se han hallado diferencias individuales en nivel de agresividad a partir de los tres años.

 

4. LOS ESTILOS DE PERSONALIDAD MÁS AGRESIVOS

Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, admitimos que con independencia de que la conducta agresiva pueda aparecer en cualquier ser humano, desde el punto de vista de la personalidad, será en aquellos casos donde con más probabilidad se den "irritabilidad", "suspicacia", "rumiación" o alta resonancia emocional, y una "baja autoestima", donde con más facilidad aparecerán conductas agresivas.En relación al concepto de "autoestima", también se ha postulado que algunas personas con una autoestima "alta" en apariencia, presentan a la vez una gran fragilidad, y una baja tolerancia a la crítica de su autoimagen que los convierte tan potencialmente agresivos o más que aquellos otros que expresan claramente una autoestima devaluadada (caso de las personalidades psicopáticas , teóricamente dotadas de un sentido grandioso de autoestima , o de las personalidades paranoides con una autoimagen "intocable").

En relación a las variables anteriores y encuadrando nuestro estudio en la teoría de la personalidad más moderna, Millon, T., pág.148, (1998), encontramos que los estilos de personalidad más potencialmente agresivos son los siguientes:

  • Antisocial- Comportamiento observable impulsivo, comportamiento interpersonal irresponsable, autoimagen autónoma, mecanismo de defensa impulsividad -actuación, estado de ánimo insensible.
  • Sádico- Comportamiento observable precipitado, comportamiento interpersonal áspero, autoimagen combativa, mecanismo de defensa aislamiento, estado de ánimo hostil.
  • Negativista- Comportamiento observable resentido, comportamiento interpersonal no cooperador, autoimagen descontenta, mecanismo de defensa desplazamiento, estado de ánimo irritable.
  • Límite- Comportamiento observable irregular, comportamiento interpersonal paradójico, autoimagen insegura, mecanismo de defensa regresión, estado de ánimo lábil.
  • Paranoide- Comportamiento observable defensivo, comportamiento interpersonal provocativo, autoimagen inviolable, mecanismo de defensa proyección, estado de ánimo irascible.

Naturalmente lo anteriomente extraído de forma literal de un cuadro -resumen de Millon, titulado "Expresiones de los trastornos de la personalidad en los diferentes ámbitos de la ciencia clínica", no es más que una generalización grosera que obedece a efectos didácticos.

De los estilos de personalidad reseñados en relación con su posible agresividad, Millon admite variables positivas, esto es, adaptativas para todos ellos excepto para la personalidad límite y la personalidad paranoide, que serían formas de organización patológica estructuralmente.

Millon advierte al respecto, pág.7 (1998): "La personalidad existe en un continuum. No es posible una división estricta entre la normalidad y la patología".

A nivel clínico sabemos que sólo cuando una determinada organización de la personalidad comienza a manifestarse inadaptada y a entrar en conflicto con ella misma: síntomas clínicos que provocan sufrimiento personal, o sufrimiento en el entorno, y esta inadaptación ocurre de forma crónica desde el principio de la edad adulta podemos hablar de "trastorno de la personalidad".

Vamos a entrar en una descripción más profunda de las personalidades antisocial, sádica, límite y paranoide que consideramos como las más potencialmente violentas, y las que con más frecuencia transgreden las normas sociales y entran en conflicto con el sistema legal.

El llamado "patrón fanfarrón", por Millon, antisocial, con problemas interpersonales, posee las siguientes características en su comportamiento observable, Millon,(1998) , pág.463, "…muestran una baja tolerancia a la frustración,…no pueden retrasar o posponer la obtención inmediata de placer…La planificación es mínima, al igual que la consideración de otras alternativas…parecen aburrirse e inquietarse con gran facilidad….ni de persistir en las responsabilidades de un trabajo o un matrimonio. …se caracteriza por la marcada propensión a buscar desafíos y riesgos. Cuando las cosas van saliendo como ellos quieren, pueden comportarse de forma agradable, ingeniosa o inteligente, aunque es más característico el comportamiento arrogante, resentido y hosco…Muchos individuos que son intrínsecamente antisociales presentan una apariencia, unas maneras y unos estilos de comportamiento bastante convencionales…Así un médico de estas características se comportará como tal y no como un miembro de una banda de mafiosos. El punto central es abandonar la idea errónea de que los sujetos antisociales manifiestan siempre sus inclinaciones a través de comportamientos superficiales, es decir que se les puede identificar fácilmente a través de la simple observación superficial".

El así denominado "patrón de abuso", sádico, caracterizado por problemas intrapsíquicos se caracteriza por lo siguiente , Millon ,T.(1998) pág.503 "Muchas personas se distancian de estas personas, ya que se sienten intimidadas por sus formas bruscas y beligerantes. Las perciben como personas frías e insensibles a los sentimientos de los demás, que obtienen un gran placer compitiendo y humillando a los otros. Estas personalidades de orientación agresiva tienden a ser muy discutidoras…Suelen verse a sí mismos como personas sin defectos, son dogmáticas en sus opiniones y rara vez hacen concesiones aunque las evidencias nieguen la validez de sus argumentos…Evitan las expresiones de intimidad y calidez, y son suspicaces ante la amabilidad, la compasión o la bondad de los otros, dudando siempre de la autenticidad de estos sentimientos.

Poseen una baja tolerancia a la frustración y son especialmente sensibles a los comentarios de desprecio o en tono de reproche. Cuando tienen un problema con alguien o se sienten menospreciados, ..que respondan ..de una manera furiosa y vengativa...reaccionan súbita y bruscamente, mostrando explosiones emocionales de una naturaleza inesperada e injustificada...,como si fuesen insensibles al dolor y no les afectase el peligro o el castigo.

El llamado "patrón inestable", límite, caracterizado por déficits estructurales, tiene las siguientes características, Millon, T.(1998),pág.688: "Aunque estas personas necesitan atención y afecto, actúan de un modo imprevisiblemente contrario, manipulativo y lábil en sus relaciones personales. Estos comportamientos paradójicos suscitan con frecuencia el rechazo en vez del apoyo que buscan desesperadamente. En una reacción frenética e imprevisible a su temor al abandono y a la soledad, se comportan de forma iracunda y explosiva poniendo en peligro su seguridad en vez de suscitar el cuidado que buscan."

El llamado "patrón suspicaz", paranoide, caracterizado también por déficits estructurales se caracterizaría resumidamente, Millon,T.(1998), pág.730: "Los paranoides no sólo guardan rencor y no se olvidan de aquellos con los que se han relacionado en el pasado, sino que también presentan una actitud pendenciera, reacia y problemática hacia los recien conocidos…,bajo la patente desconfianza y vigilancia defensiva del paranoide se agita una corriente de profundo resentimiento hacia los que la han provocado. Para los paranoides la mayor parte de la gente ha logrado su status y estima de manera injusta."

Hasta aquí un retrato muy somero de las personalidades más agresivas. En cuanto al ámbito legal especificar que el tipo límite se encontrará a menudo implicado en problemas de maltrato doméstico, al respecto ver Donald G. Dutton 1998, el antisocial, delincuente marginal o individuo socializado, puede verse implicado en todo tipo de delitos , aunque el socializado tenderá a los llamados "delitos de cuello blanco" , si bien en su extremo más dramático podemos encontrar asesinos en serie dentro de esta subclase -individuos aparentemente adaptados-.

Los paranoides tienden a ser litigantes en procesos de separación y divorcio o bien pueden explotar en delitos violentos contra personas conocidas, a diferencia del antisocial que actúa con preferencia contra desconocidos.

Finalmente los sádicos - a menudo indistinguibles de los antisociales más peligrosos -realizan crímenes caracterizados por una espectacular crueldad.

 

5. CONCLUSIONES

En psicología hablaremos de conducta violenta más que de personalidad violenta. En la determinación del tipo de agresividad que vamos a analizar es esencial averiguar en primer lugar la motivación que da lugar a la conducta violenta observable. Es la conducta violenta depredadora la más destructiva. En el plano de la personalidad, la violencia depredadora se relaciona directamente con la personalidad psicopática según definición de R. Hare. Este tipo se relaciona con los patrones antisocial y sádico enunciados por Millon y con las categorías "antisocial" y "disocial" enumeradas respectivamente en el DSM-IV y CIE-10.

 

BIBLIOGRAFIA:

    Calcedo A., Molina V., Arango C. "Cuidados y tratamiento del paciente violento" (pág245-261).En "Personalidades violentas". Enrique Echeburúa, Ediciones Pirámide, S.A.-Madrid, 1994.

    CIE-10. Décima revisión de la clasificación internacional de las enfermedades. Trastornos mentales y del comportamiento. Editorial Meditor , Madrid , 1992.

    DSM-IV "Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales", Ediciones Masson , S.A , 1995

    Donald G. Dutton. "The abusive personality. Violence and control in intimate relationships". The Guilford Press. New York, London , 1998

    Garrido V. "Psicópata. Perfil psicológico y reeducación del delincuente más peligroso". Tirant lo blanch , Valencia , 1993.

    Russell G. Geen. "Processes and personal variables in affective aggression" (pág.1-21). En "Human Agression" Ed. Russell G. Geen & Edward Donnerstein , Academic Press, San Diego , California , 1998.

    Eric T. Gortner , MS , Jackie K. Gollan ,MS and Neil S. Jacobson PhD ,from the department of psychology of Washington, Seattle. "Psychological aspects of perpetrators of domestic violence and their relationships with the victims". "The psychiatric clinics of North America". Vol.20. Number 2 ,June 1997, pág(337-351).

Blanca Vázquez Mezquita
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